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La Coctelera

El mito de la realidad

8 Junio 2006

El mito de Sísifo

Los dioses habían condenado a Sísifo a subir una roca hasta la cima de una montaña, desde donde la piedra volvía a caer por su propio peso.

De esta forma en “El mito de Sísifo”, Camus dice que esta absurda tarea, la de Sísifo, de subir la roca sin un propósito razonable y sabiendo que tendrá que comenzar el trabajo de nuevo así por la eternidad, es equiparable a la vida del hombre, a la existencia de este.

El hombre nace y muere y de su mente surge una gran pregunta con un sentido filosófico creador y sublime. ¿Para que estoy aquí?, es la pregunta acerca del propósito de la vida, el querer saber para que se nace y se vive. La pregunta creadora en filosofía, la cual ha tenido miles de respuestas a través de la historia, encuentra en Camus una respuesta por demás rica y reveladora: se nace para morir.

En un estilo puramente Heideggeriano, el fin de la existencia es ese mismo, el fin. El Sujeto nace y es proyectado hacia la muerte, esa es la única opción viable que se le presenta, todas sus esperanzas y sueños y planes a futuro no tiene validez, porque no son seguros, lo único seguro es la muerte, ese es el numen, es la clave de estar y de ser. No hay más verdad, no hay más propósito.

¿Pero que pasa mientras se vive?, ¿Qué pasa en ese interludio entre el nacimiento y la partida? El hombre pretende trabajar, amar, ser, y se pregunta siempre por la lógica del universo, por el orden de este y los sucesos que le acongojan. Crea símbolos a fin de poder controlar, un poco, ese miedo natural a lo desconocido, les atribuye formas y estructuras familiares a fin de pretender un control sobre su entorno desconocido, sobre aquello en lo que no puede tener control. Hay en la naturaleza de la especie humana, pienso, una necesidad innata de clasificar todo lo que hay a fin de apropiarse de este, a fin de ser dueños de algo, (conocimiento, materia, seres) porque de lo que se es dueño no se puede tener temor.

Para ese propósito el hombre se reconoce en la ciencia, la religión y la moral, como fuentes ordenadoras de su vida. La ciencia proporciona un método sistematizado y confiable, aparentemente. La religión da un propósito a su existencia y le da la esperanza de saber que más allá de su pútrida relación con el mundo, hay algo más y que será su recompensa. La moral entonces lo ayuda a controlar sus acciones, a diferenciar lo que el cree bueno y malo, lo que debe y no debe hacerse, todo esto para justificarse y saberse libre de actuar como lo dicen las leyes. Sobre las genealogías de estas esferas se podría decir mucho y sin embargo nada al mismo tiempo, mi propósito es entonces, solamente mencionarlas para ejemplificar como las personas viven en un afán de encontrar relaciones lógicas en todo lo que les rodea.

Sin embargo y pese a toda la historia ideal acerca del conocimiento, el universo no tiene un orden lógico posible, y no es que sea ilógico, sino que no es lógico simplemente.

La relación del hombre con el mundo esta dada por un lazo de fenómenos que llenan este espacio, están repletas de “absurdo”. El absurdo nace de esta relación del ser con su realidad. ¿Por qué se dice que es absurdo?, pues porque su raíz son las pretensiones razonables del sujeto y el choque de estas con lo irrazonable de la realidad.

Un ejemplo claro del absurdo es el caso de Meursault, (héroe existencial en el extranjero, también de Camus), en el momento del juicio (capitulo VI) declara que mato al árabe por causa del sol, razón totalmente risible en apariencia y de la cual todos se desprenden en carcajadas. Pero para Meursautl es una razón plausible y no ve la gracia, para el esto es un buen motivo, y así es, el enfrento un argumento justo contra una realidad carente de lógica y así nació una incongruencia, un absurdo.

Nótese que no es lo mismo el sentimiento del absurdo al absurdo en si, el sentimiento del absurdo esta contenido en el absurdo es solo una etapa de este.

El conocimiento de que el universo esta regido por lo absurdo le da al hombre un pesar tremendo, la verdad siempre es una carga para el que la conoce, y sin embargo cuando ya la tiene, es imposible que reniegue de ella, la verdad de saber que esto (el mundo y sus fenomenos) no es como lo dice la razón instrumental es la verdadera fatalidad del ser.

¿Entonces cómo es el hombre que vive el absurdo concientemente? Este hombre no hace nada por lo eterno, no lo niega, pero no lo busca de ninguna manera, la trascendencia para él es algo que carece de significado. Este sujeto se aboca a su valor y a su razón. El valor le enseña a vivir sin desear mas de lo que necesita y sin apelar por ello y contentarse con lo que tiene, y la razón le enseña los limites que le son propios. Con una conciencia de que es libre solo por un tiempo determinado (mientras vive), sigue la vida y su existencia y solo se ocupa de si mismo, “en el esta su campo de acción” dice Camus.

En cuanto a la moral, el hombre que conoce el absurdo, sabe que muchas leyes están mal planteadas y no tienen en realidad una utilidad, por lo tanto el no planea nada en contra de las leyes, sino que recomienda que se tomen con calma. El crimen no es algo permitido para él, pero tampoco lo es el remordimiento, no hay culpables, solo responsables. Es raro este concepto escrito por Camus en su descripción del hombre absurdo, ya que a pesar de no haber culpables el esta de acuerdo en que todos somos culpables en cierta forma. El personaje Meursault, al encontrarse en el juicio en su contra y escuchando las acusaciones que se le imputan llega a la conclusión de que todos somos un poco culpables. Tema tratado mas adelante en la vida de Camus en “Los justos”, en donde se hace la reflexión de quien juzga a la justicia, aunque eso no es tema para tomarse aquí, solo basta decir que el absurdo es a veces incomprensible hasta para quien lo vive en carne propia.

La muerte es para Camus la culminación de este entendimiento del absurdo, porque el hombre es realmente dichoso y vive realmente cuando comprende su finitud y sabe que ha vivido no como debe ser, sino como pudo ser y eso lo libra de una carga enorme de responsabilidades y de culpas.

Lo importante es entonces saber que a pesar de que la vida es absurda y no tiene objetivo trascendental, a mi parecer, se debe seguir viviendo razonablemente, y lo más dignamente posible, se debe de encontrar en algo una razón para vivir cada día y para esperar la muerte gratamente. Vivir valientemente, digo yo, es la mejor forma de vivir, sabiendo que todo es un caos y que no tengo razón de existir, aun así existo y pongo orden en mí, porque como cite anteriormente, yo soy mi propio campo de acción.

Es muy grato saber que en este mundo ilógico, el mismo desorden hace que nada este mal. Edipo, cuando viejo, llega a una conclusión en extremo deslumbrante y qu esta llena de una comprensión de la vida claramente magnifica, el dice:

A pesar de tantas pruebas, mi avanzada edad y la grandeza de mi alma me hacen juzgar que todo esta bien

y así es, todo en el mundo es como debe ser, de nada hay que culparnos ni nada hay que permitir nos remuerda la conciencia, porque al fin y al cabo nada es malo o bueno, solo es y nosotros le damos un significado, sobre nosotros pende no la culpa sino la responsabilidad.

Para concluir nada mejor que el ultimo párrafo de esta obra analizada:

...dejo a Sísifo al pie de al montaña […] cada fragmento mineral de esta montaña llena de oscuridad, forma por si solo el mundo. El esfuerzo mismo para llegar a las cimas basta para llenar el corazón de un hombre. Hay que imaginarse a Sísifo dichoso.

Y no hay mejor forma de ver la vida, yo también veo a Sísifo conciente de su tarea amarga y sin sentido, pero veo igual que él sabe que es todo lo que tiene, la roca es su mundo y no necesita algo mas para poder ser feliz. La felicidad radica en el conocer y en no ambicionar nada más de lo que se puede tener, hay que aceptar nuestra fatalidad, nuestra vida absurda, nuestra roca y apreciarla por el solo placer de tenerla y de que es nuestra.

Tags: filosofia

servido por Alejandro 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Viviente

Viviente dijo

Hace varios días me leí el libro completo "El mito de Sísifo", ya antes de eso, había sentido el absurdo de la realción del hombre y el mundo; peor sólo fue con la claridad de Camus, que entendí muchas de las cosas que sólo había sentido. Ýo por mi parte disfruto de la fatalidad, del absurdo... Dsifruta, aún más, ser consciente de esto, no se puede hacer nada y me gusta lo paradójica e irónica que se comporta la vida. Chaolín.

11 Junio 2006 | 08:19 AM

Anonimo

Anonimo dijo

encuentro k el libro es muy mula ya k no se entiende ni 1 mierda lo k se esta leyendo juajuajua

6 Noviembre 2006 | 10:54 PM

Ligeia

Ligeia dijo

Gracias , ya etngo buena parte del trabajo de filosofia hecho xDDD

17 Noviembre 2006 | 02:07 PM

Pedro Pablo

Pedro Pablo dijo

Buen comentario! Camus único, postmodernismo en su plenitud!

6 Marzo 2008 | 08:29 AM

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