Categoría: Ensayos
28 Junio 2006
La sociedad enferma a los que la componen, si el orden social esta en desacuerdo con las potencialidades de cada individuo, si la sociedad impide el libre crecimiento del individuo, este padecerá de trastornos emocionales, ya que su verdadera potencialidad se ve frustrada. El fin del hombre es ser lo que puede ser.
En efecto la sociedad puede ser dañina para el individuo. De hecho la familia, como configuración primigenia de la sociedad resulta muy dañina para el desarrollo de los individuos. La familia monogamica de orden patriarcal esta configurada de tal forma que sustenta la hegemonia de las clases burguesas sobre las proletarias.
La base de la sociedad actual (al igual que lo ha sido a lo largo de la historia) está conformada por lo que conocemos como familia. La familia funciona como núcleo de la sociedad y como sustentadora de ésta. El principio ordenador de la sociedad está dado por las relaciones familiares, no se puede concebir una sin la otra (familia y sociedad). En la familia se concentran todos los valores, toda la cultura, todos los miedos y mas que nada en ésta se reflejan (o refleja) los prejuicios de los que es presa el ser humano y que abundan en la estructura social. La unidad familiar, por lo tanto se convierte en una representación de la sociedad y la sociedad a su vez se puede ver como una familia a gran escala. Ambas son partes estructurales de un sistema, en función de las necesidades de sus integrantes y las acciones que se realicen en una tienen consecuencias claras en el funcionamiento de la otra.
En la actualidad existen numerosos valores morales basados en la creencia de lo correcto y lo incorrecto, estos se toman como reglas y en teoría son acatados por la mayoría de las personas. La honestidad, la justicia, la libertad, el respeto y sobre todo la igualdad son valores ampliamente difundidos y son eje de nuestros comportamientos ante los demás. Me gustaría hablar de la igualdad, porque creo que es uno de los más ambiguos. La igualdad es un precepto que se ha usado y ha tomado auge dentro de la sociedad moderna, concretamente el gran impulso, le fue dado durante la revolución francesa y es un engrane de suma importancia dentro del movimiento socialista. Pero, ¿en realidad puede haber una igualdad entre los hombres? A mi parecer la igualdad es una utopía basada en las enseñanzas religiosas donde se dice que Dios hizo a todos los hombres iguales. Sin embargo, no somos todos iguales, ya que cada uno de nosotros tiene capacidades inferiores o superiores a las de los demás. La semejanza entre unos y otros está en el disfrute de los mismos derechos, todos somos pertenecientes a una misma especie y es un momento oportuno para que el racismo deje de explicar las diferencias entre las personas. Se prodiga la igualdad en todos los ambientes, la religión católica misma, habla de la igualdad entre los hombres, pero en todas las estructuras sociales, incluyendo el clero y la familia siempre existe alguien dominante, el jefe de familia, el sacerdote, Dios, aquél que tiene control sobre sus subordinados.
Así que las relaciones familiares no se basan en la igualdad, se basan en el control y en las relaciones de poder. Generalmente el poder está basado en la economía, el control monetario es la forma mas común de sometimiento, aquel que se encarga de proveer sustento, adquiere derechos sobre sus protegidos. En este caso la familia basa su relación en el sometimiento económico y a través de los años el hombre ha sido el proveedor y la mujer ha sido el fiel sirviente.
Friedrich Engels, menciona en su obra “El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado”, que el matrimonio tiene como principio la posición social de los esposos, así que las relaciones maritales son siempre relaciones por conveniencia. El matrimonio por conveniencia poco a poco se convierte en una relación de prostitución, tanto él como ella adoptan un papel que los une sólo económicamente, esto es más notorio del lado de la mujer. Reflexionando un poco, la mujer no adopta su papel de prostituta por un costo monetario, no alquila su cuerpo por una remuneración económica, se deja ultrajar solo por las migajas que el hombre le esta dispuesto a ceder. Por ello, la mujer es una esclava, sin derechos, ni libertades. Así que esa es la base de la familia, ese es el núcleo de la sociedad, la relación de poder entre el hombre y la mujer.
La familia como la conocemos, con toda su estructura y organización, tiene sus orígenes en la antigua Roma, en donde el padre, jefe de ésta, tenía un derecho omnipotente. Familia, no es una palabra que se refiera un conjunto de valores y sentimentalismos, propios de un pensamiento romántico. En realidad Familia, que es plural de famulus (esclavo doméstico) se refiere al grupo de esclavos pertenecientes a un mismo hombre, y por esto el padre tiene derechos sobre mujer e hijos.
Lo anterior como pequeño referente indica que la familia monogámica causa estragos en el individuo al introducirlo en un grupo perverso que lo obligara a abdicar sus facultades y a subyugar a otros.
Cuando un sujeto esta expuesto a tales atrocidades y reniega de ellas se le llama enfermo mental, se le trata como demente y se le encierra en una institución creada por la sociedad para que no haga daño.
Dice Cooper: “El punto fundamental aquí es el papel de la familia en cuanto a inductora del conformismo, la normalidad mediante la socialización del niño. <<>> equivale en la practica a <> a una persona. De la misma manera, educar a alguien es llevarlo fuera y lejos de si mismo”.
<>
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27 Junio 2006
Dice Marx, en su onceava tesis sobre Feurebach, que los filósofos, a través de la historia, solo se habían preocupado por entender el mundo, ahora era tiempo de transformarlo. La esencia de la teoría marxista es ese pensamiento revolucionario, no es posible interpretarlo correctamente de otra forma. La Praxis es esa conjunción entre teoría y práctica, un arte, confrontar los supuestos teóricos con la realidad circundante y transformar dicha realidad si es necesario.
El pensamiento marxista es mal entendido por el lego cuando se piensa en un materialismo radical, en donde todo esta determinado por los factores económicos y entonces el hombre es una marioneta de la monetario, en una suerte de fatalidad mercantil. En realidad esta falta de humanismo no es tal, en los escritos económico – filosóficos del joven Marx el define claramente su pensamiento como un humanismo esperanzador basado en la oportunidad que tienen los sujetos para trasformar y transformarse. El paso de este pensamiento al del Marx adulto, en el capital, no marca una diferencia, mas bien es una congruencia de su pensamiento pero mas libre de romanticismo y pasión juvenil, es un concretar ideas pero sobre una base ya forjada en la importancia del ser en el individuo.
Desde este punto es conveniente, entonces, decir que el marxismo surge como un pensamiento social, con todo lo que ellos implica, y busca el mejor camino para el desarrollo humano y así critica al sistema imperante, cruel, inhumano que supone el capitalismo. Es, el marxismo, un pensamiento surgido de las necesidades del proletariado para dejara atrás el yugo de los capitalistas, dueños de los medios de producción y liberar a todos los hombres del terrible fenómeno de la alineación, esa conducta antinatural que aleja al hombre de su esencia y del control de su propia existencia.
El marxismo propone como nacimiento de las representaciones concientes el proceso social en el que el individuo se ve inmerso, es decir, el pensamiento, las ideas que el individuo tiene de su medio, de su realidad, tienen una base material en el proceso social, o de otra froma, en el como esta construido el medio social. La forma en que la cultura se organiza impele a la conciencia a una adaptación de esta al molde que suponen los procesos económicos y políticos, pero también filosóficos y psicológicos
Entonces surge un conflicto, y he aquí en donde surge el malentendido acerca del determinismo economicista atribuido al marxismo, pero esto es respondido cuando se llega a la comprensión del concepto de totalidad. La totalidad para Hegel era todo lo que había sucedido, toda la historia pasada, por lo tanto la totalidad era algo muerto que no era recuperable sino en el recuerdo, para Marx, en cambio, la totalidad es un proceso que incumbe al pasado, presente y futuro, es decir a toda la historia, entendiéndola como la historia del devenir.
También los seres humanos funcionan como una totalidad, como parte de ese proceso universal que lleva a los seres a las más variadas interacciones. El hombre es en esencia social, expuesto a una naturaleza, la naturaleza, de la cual es parte también, por lo tanto esa paradoja es el hombre: un ser que se opone a la naturaleza, pero que la necesita para sustentarse, entonces la transforma y, como el también es parte de la naturaleza, también se transforma a si mismo. Es parte de un proceso en el cual nada esta excluido, es una totalidad.
En cuanto a la ideología, se dijo antes que era producto de las condiciones materiales, así que como producto de dichas condiciones, su papel suele quedarse en el sustentar la organización de la que surge. La filosofía naciente de una sociedad capitalista, en el fondo, sustentara con bases teóricas la predominancia de capitalistas sobre proletario; la religión, en las mismas condiciones, utilizara sus artilugios para sustentar el mismo régimen, y así toda teoría acerca del ser se amoldara a las condiciones de las que nace.
Pero por eso es necesario comprender el mundo, y volvemos al planteamiento original, para poder transformarlo, praxis. En la doctrina del tao, el fin de toda enseñanza es entender el flujo del Tao, para así seguir el camino y librarnos de esas ilusiones que nosotros creemos y damos el nombre de realidad. El marxismo en su esencia plantea también que lo que vemos como real, es mutable, y solo sabiéndonos parte del proceso de revoluciones seremos capaces de crecer todos juntos hacia una nueva forma de ver el mundo.
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22 Junio 2006
Y sin embargo la inmortalidad existe, y no es causa de la ciencia, ni de la magia, ni de un dios todo poderoso (no por lo menos de uno que se encuentre fuera de nosotros), es un hecho natural. Dicta la ley de la conservación de la materia que “la materia no se crea ni se destruye, solamente se transforma”, así es.
La materia que podemos sentir, que podemos ver, que podemos oler etc. es la misma que emergió de aquella singularidad, que fue el inicio del universo conocido, desde ese entonces no hay nada nuevo bajo el sol, todo es solo lo mismo pero transformado. Einstein lo sabia y así dijo que E=MC al cuadrado, la energía es masa y la masa es energía, ambas son una misma en diferente forma pero al fin una misma. Nosotros, simples humanos, somos una compilación compleja de aquella materia / energía, polvo de estrellas nos forma, y adquirimos o mas bien prevalecen en nosotros todas las características esenciales, no desparecemos nunca, nos trasformamos de nuevo en polvo, así que polvo fuimos y polvo seremos.
Dice Sabines: “Te digo en serio que la muerte no existe […] Cuando el pedazo de carbón ya no es mas madera, sino carbón a solas, llenos de si mismo…” es decir, cuando parece que algo muere, en realidad solo se transforma en nueva vida, solo cambia de matices y entonces se prolonga infinitamente. La vida viene desde el infinito en un periplo incorruptible.
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20 Junio 2006
Jorge Luis Borges decía curiosamente que "las pruebas de la muerte son estadísticas; luego nadie esta a salvo de ser el primer inmortal".
Hay organismos que efectivamente no pueden morir, no porque hayan llegado a una etapa de inmortalidad, sino porque no ha llegado a la etapa de mortalidad. La mayoría de estos organismos son unicelulares, los cuales no mueren por causas biológicas, sino que solo se les puede matar. En cierto momento se pueden dividir para reproducirse pero no queda ninguna forma de despojo yerto, sino que el organismo sigue vivo en dos formas diferentes. Resulta curioso que entonces la muerte llego a la evolución como una herramienta para los organismos avanzados.
Sin embargo, en la actualidad las posibilidades de que una persona llegue a ser inmortal son cada vez mas cercanas, con los avances médicos, los índices de vida han subido hasta edades antes inconcebibles, la manipulación genética, pronto dará el paso para alterar las formas en que el organismo interactúa para programar la muerte, (esto en algunas décadas, supongo, con los pasos que da la ciencia en este ámbito) ¿pero que tan bien puede estar que se pudiera concebir la inmortalidad? ¿Que consecuencias traería?
Me viene a la mente una enfermedad que consiste en la evitación de este patrón de muerte programada, las células no mueren y comienzan a fagocitar a sus compañeras y crecen y crecen desmesuradamente hasta causar estragos en el organismo. Efectivamente, el cáncer es una enfermedad en la que la inmortalidad esta implicada, si los seres humanos evitáramos de la misma forma la muerte y nos expandiéramos en algunos siglos hacia otros sitios ¿acaso no seriamos una especie de cáncer? Resulta una reflexión metafórica pero me parece dilucida un matiz del propósito del humano.
Y ahora viene a mi otra pregunta ¿necesitamos ser inmortales?, es decir ¿la inmortalidad es inmanente a nosotros?, Thomas de Aquino dice que la mente desea ser eterna y los vitalistas proclaman que el impulso de la vida corroe a el individuo y es suficiente razón para vivir. Sin embargo también y muchas veces se desea lo contrario, en ocasiones se ruega por la muerte, se desea con fervor su llegada, Elias Nandino muy bien lo dice: “Si la muerte quisiera complacer el deseo / de los que la invocamos, / ya muchos de nosotros estaríamos muertos…” Así es pedimos la muerte cuando la vida pierde significado o cuando es un peso grande para nuestros hombros. Esto ultimo entonces contradice que la vida eterna sea lo que los seres buscamos, porque si la muerte fuera completamente indeseable no habría necesidad del suicidio como recurso.
En un magnifico ensayo acerca de la inmortalidad Borges llega a la conclusión de que la inmortalidad subjetiva no existe ni es un objetivo plausible, lo que si es posible y completamente loable es la inmortalidad de la mente social, de las ideas colectivas, del conocimiento, porque el sujeto no importa sino que importan las estructuras de las que era parte el individuo. Sartre dice que “el hombre crea al hombre” es decir un solo hombre crea a todos los hombres, tiene en si la responsabilidad de toda la humanidad y si esto es cierto o no, yo creo que la inmortalidad como algo individual es algo que habría que valorarse y pensar si vale la pena ser inmortales de manera física e individual o es mas importante ser inmortales de forma espiritual y grupal.
De cualquier forma creo, igual que Borges, que no me gustaría ser inmortal de forma individual y física, suficiente tengo con el tiempo que tengo de vida para que se me atormente con más, y además la inmortalidad conllevaría un estancamiento del cual la vida mortal nos libra. Con la muerte la especie progresa, uno cesan para que otros inicien y así la progenie es signo de evolución, tal es la sabiduría de la naturaleza que nos mata para que vivamos. Morir o no morir no es el problema, porque la muerte es un proceso necesario que no nos convirtamos en ese cáncer que todo corrompe, pero saber que continuamos como parte de la historia y parte del conocimiento de la humanidad es lo que en realidad interesa, esta existencia es una muerte incesante que nos da vida eterna, pero no de manera solitaria sino como parte un conglomerado natural al que se llama universo.
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18 Junio 2006
Creo que es importante hablar sobre la muerte porque lo importante al fin en la vida es el morir, el bien morir. ¿y como se alcanza una muerte "buena"? pues me parece que a través de una vida provechosa, hay varios filósofos que han tratado de dar una respuesta a este acto natural de morir, pero es increíblemente complicado el darle un significado a algo que no se conoce en carne propia, o por lo menos concientemente, porque todos hemos visto la muerte, pero solo la que es ajena a nosotros, nunca la propia, no sabemos incluso si existe o no la muerte en forma subjetiva. ¿Entonces como explicar algo que no se conoce?, por ello es un misterio y por ello es una de las base del pensamiento religioso, porque así es, la religión tiene como propósito, mas que darle significado a la vida, el explicar la muerte y darle una esperanza de continuidad al individuo (esto es bueno o malo dependiendo luego del modelo social que concurre). Pero la filosofía también busca algo parecido, el ser trascendental, alguien que pueda vencer a la muerte, la inmortalidad al fin es el sueño de todos en cierta medida, ¿pero como se logra esto? por ejemplo, tener un hijo, decía Francoise Sagan que "en cierto momento de la vida se desea un hijo. Quizás para morir un poco menos cuando se muere", y esto es porque los hijos son partes de nosotros, en cierta forma son nuestro cuerpo perpetuado y si los educamos de una buena forma, hasta puede ser nuestro pensamiento continuado. Aunque al fin y al cabo esta es una razón biológica de trascendentalidad, pero aun así es algo que demuestra el anhelo implícito de vencer a la muerte. Otra es haciendo cosas importantes, luchando por una causa, escribiendo sobre lo que se cree, rompiendo las reglas establecidas y cambiándolas, cosas así, diría Camus "siendo un hombre rebelde", el hombre que no es recordado es el único que realmente muere. Entonces las formas de traspasar la muerte son formas en donde no participamos nosotros luego de ella, sino mas bien incurre lo que hicimos antes de esta, por eso es importante lo que hagamos en la vida, para que nuestra muerte tenga importancia y significación.
servido por Alejandro
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16 Junio 2006
Como personas normales, como mortales, constantemente pensamos en el devenir de nuestra vida, lo que el futuro depara a esta, vivimos, decimos, para cualquier cosa, para trabajar, para amar, para estudiar, para conocer, pero la realidad es que nada de eso es duradero, a decirlo de cierta forma, el único objetivo de la vida, su único fin preciso es la muerte, solo la muerte es segura.
Entonces si la muerte es tan inevitable, ¿Por qué no se le ha estudiado con tanta vehemencia como a otros fenómenos biológicos?, ¿Por qué se le evita con tanta frecuencia en nuestras mesas, en nuestras conversaciones?
En el mundo moderno, dice Octavio Paz, en “el laberinto de la soledad”, todo funciona como si la muerte no existiera. De cierta manera la vida cotidiana excluye a la muerte, a nuestra muerte, también Octavio Paz dice que esto es porque nadie vive su propia vida. En esta época paradójica, en que le narcisismo impera, pero el individuo ya no es mas que masa, la vida no tiene un significado pertinente, no tiene una meta clara, (pero ¿cuando la ha tenido?) y si la vida no es significativa, por lo tanto la muerte sufre un proceso igual de pernicioso y carece después de un significado intrínseco.
La muerte carece de significado, porque la vida es igual de insignificante, aun así eso solo es una excusa para no hablar de ella.
Vamos a pensar en el significado de la muerte, con las debidas precauciones posibles, porque no pensar nunca a la muerte es una locura, pero igualmente es una locura estar siempre pensando en ella.
Siempre morimos, a cada rato. Comenzamos a morir a penas nacemos, el fin de nuestra existencia tiene conexiones con el principio de ella, como diría Heidegger somos un ser para la muerte, somos proyecto, es decir, un ser lanzado a la muerte.
La muerte es una compañera diaria, todo en nosotros muere, comenzando por el más básico elemento que nos conforma, o sea la célula. La célula muere por una muerte programada, porque así tiene que ser para que el organismo prospere, los genes que se encuentran en el núcleo celular provocan que una célula perezca como base para la experimentación natural de las combinaciones genotípicas en los seres vivos, y están son tan grandes que los fenotipos que podemos observar solo son una contada variación de dichas combinaciones.
Este fenómeno que aquí se trata, es por lo tanto nuestro fenómeno, según Séneca, nuestro mayor error es querer ver la muerte adelante, es decir fuera de nosotros, allá. Cuando esta, en gran parte, a nuestra espalda. La muerte no nos es trascendente, (que este más alba fuera de nosotros), sino que es inmanente (ella que esta con nosotros). Cada día algo nosotros muere, neuronas, células, uñas, cabellos, defensas, pero también, esperanzas, sentimientos y hasta el dolor.
Como podemos ver la muerte, nos pesa, nos rodea, esta con nosotros, nos acompaña hasta el ultimo día.
La muerte no se puede evitar, las civilizaciones antiguas (occidentales y aun en nuestros días el pensamiento de oriente es pertinaz en esta idea) veían en esta una continuación de la vida, un ciclo, sin muerte no hay vida y viceversa, porque no son dos materias excluyentes sino que son partes un mismo proceso, la continuidad.
Pero el hecho es que morimos, y esto es preocupante opino, por esa relación estrecha o mas bien unitaria con la vida, en otras palabras, la muerte es consecuencia de nuestra vida, y también lo es el hecho del morir, del como morir.
Se podría decir que existen en general dos maneras de bien morir. La de Epicuro, que cree que la muerte no es nada. Dice Epicuro, “Acostúmbrate a la idea de que la muerte no es nada que tenga relación con nosotros porque el bien y el mal no consisten más que en la percepción que tenemos de ellos y la muerte es la privación de toda percepción. Comprender que la muerte es nada, es una fuente de alegría. Porque no hay nada más terrible en la vida, para quien ha comprendido que no hay nada más allá de la muerte. La muerte no existe, porque en tanto existimos no hay muerte; y cuando hay muerte, entonces dejamos de existir”.
La concepción cristiana del bien morir cree que la muerte lo es todo. En esta doctrina no se teme a la muerte, es más se desea, porque ella solo es un pasaje hacia un lugar donde hemos de encontrar a nuestros seres más amados y en donde se disfrutara de una existencia mas bella que la triste, algunas veces, vida terrestre.
Finalmente, ¿Qué sabemos de la muerte? De la muerte sabemos muy poco; que no solo es cierta, sino que es perpetuamente inminente.
Morirse no es cosa de estar viejos o enfermos. Como se habia dicho anteriormente, desde el primer momento en que empezamos a vivir ya estamos listos para morir. Como dice la sabiduría popular: “Nadie es tan joven que no pueda morir, ni tan viejo que no pueda vivir un día más”.
Por muy sanos que nos encontremos, la muerte acecha y no es raro morir, por accidente o por crimen, en perfecto estado de salud.
Como bien dijo Montaigne “No morimos porque estemos enfermos, sino por que estamos vivos”.
Pensándolo bien, siempre estamos a la misma distancia de la muerte. Pensar a la muerte no es cosa para estar tristes más bien es reflexionar como vivir la vida hasta sabernos dignos de nuestra única y verdadera muerte, porque no sabemos cuando nos alcance ni como se presente, tal vez sea una marejada, una suerte de pretexto implícito en las cosas, una admisión que se va pero sin admitirlo, efectivamente la muerte nos espera desde adentro. Pensar en la muerte, concluyo es darle importancia a nuestra existencia.
servido por Alejandro
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13 Junio 2006
¿Somos seres completamente libres?, no lo creo, la libertad como el “hacer lo que se quiere hacer” o decir si y no indistintamente en cierta situación es algo que hasta cierto punto esta mediado por la relación del sujeto con su entorno. Somos libres de lo que hacemos, mas no de lo que nos sucede, es decir, la libertad solo surge de una determinación de sucesos, la libertad tiene origen en la falta de libertad a la que esta sujeto el hombre.
La libertad en si solo es posible vivirla en su máximo esplendor o en su máxima potencia en forma individual, el sujeto como único en su mismidad puede ser todo lo libre que desee, la libertad psicológica es suya totalmente, puede pensar lo que quiera y hacer lo que quiera para el mismo. Aunque esto también denota una forma de idealismo, porque las personas regularmente piensan no lo que quieren, sino lo que quiere la sociedad y hacen lo que la sociedad les permite hacer, lo que las normas, o sea la moral, les deja realizar. Por ello la libertad es tan sutil que a veces uno se olvida de su existencia, sin embargo existe. Sartre llamaba “mala fe” a aquella actitud que pretendía que la persona evitara su libertad, porque para el la libertad era una fatalidad, una imposición (esto prueba mi hipótesis del origen de la libertad, citada al final del primer párrafo), se es libre por que se existe, y se existe por mera casualidad. Sin embargo esta concepción en extremo individualista excluye la vida social del sujeto, esto es comprensible si se nota que para Sartre no había tal vida social.
La concepción sartreana de libertad es correcta, a mi manera de ver, pero solo en hasta ciertos límites, estos límites son los que están marcados por la relación interpersonal. Otro filosofo que habla de la libertad es Fernando Savater, el también dice que solamente somos libres de lo que hacemos con lo que nos pasa, y pienso, que deja pasar por alto esta proposición y enfatiza el valor de la libertad como si existiera en toda situación.
Por lo tanto la libertad existe en forma individual, plenamente, y va decreciendo conforme el nivel de relaciones del sujeto, primero como grupo, luego como comunidad, después como sociedad, siguiendo como civilización, para llegar al nivel de especie y luego de ser vivo y ser existente. La libertad va perdiendo sus atributos conforme pasa estos niveles, hasta que llega al de ser existente, como parte del universo, el cual se rige por un modelo cíclico de funcionamiento en la que lo que sucede es como debe suceder, de la mejor manera posible, y no hay libertad en este punto.
Por otra parte dentro de estos niveles también esta implicado el grado de significación de la vida de un ser. Los existencialistas basaron parte de su teoría en encontrar un significado a la existencia a responder preguntas tales como: ¿Por qué estoy aquí?, ¿para que estoy aquí? Y mas importante aun ¿vale la pena estar aquí? Aunque las respuestas que encontraron no son muy complacientes con el espíritu idealista y optimista que los hombres creen necesitar. La respuesta que algunos de ellos encontraron es que no hay razón para la existencia, no hay razón para vivir. La famosa frase pronunciada por Roquentin (personaje de la novela “La nausea” escrita por Sartre) “todo lo que existe nace sin razón, se prolonga por debilidad, y muere por casualidad” es en la filosofía de Sartre la forma en que explica la existencia del ser. Albert Camus llega a conclusiones parecidas, como la del absurdo ya pronunciada por Sartre y también no ve un fin en la vida, no un fin concreto (aunque la trascendencia y la rebeldía podrían serlo). Que desalentador resulta, que pesimista la visión. Claro que no, porque esta visión no hace mas que devolver la libertad de sus acciones al sujeto, lo hace libre de ataduras, no hay dios, no hay ley, no hay razón para temer ni para abdicar y, contrario a lo que parece, no hay razón para hacer mal. El sujeto planteado por algunos autores existencialistas es un ser que hace el bien solo por el hecho mismo, el bien puro, la libertad del sujeto en sus manos. Esta visión es muy reconfortante para algunos y en el ámbito moral aporta una visión excelente del verdadero hombre (aporta mas aun), pero aun así no hay razón para vivir, la vida carece de significado para los existencialistas, y en eso estoy de acuerdo, pero solo en el nivel individual.
Como antes dije el universo se rige por un plan integro, perenne y exacto, por lo tanto en este nivel el sujeto cobra alto significado por ser parte de ese mecanismo cósmico -universal y su vida ahora tiene un significado altamente valioso. También como sujeto de una sociedad su vida sirve para la correcta consecución de esta misma sociedad, y como especie sirve como un engrane en la conservación de esta. Mientras que como sujeto individual no tiene razón de existencia como parte de un organismo (como lo es la sociedad, la especie y el universo) su vida tiene alto significado.
Por lo tanto hay una relación directa y proporcional (en forma negativa) entre el grado de libertad y el grado de significado de la existencia, es decir mientras menos libertad exista mas alto es el significado de la existencia de un sujeto. Así que en los niveles mas elevados de relaciones (el mas alto es el nivel de ser existente o universal) en donde ya hay mínima o no hay libertad, la vida del sujeto cobra una importancia, un sentido total, y por el contrario mientras mas libertad tenga (el nivel máximo es en forma individual) su vida carecerá de significado de acuerdo a dicha proporción.
servido por Alejandro
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12 Junio 2006
Toda energía envuelta en un proceso se conserva siempre, y el universo es energía, las galaxias son energía, las estrellas son energía, los planetas son energía, los seres vivos son energía, y también son materia, no hay diferencia sustancial entre materia y energía son parte del mismo proceso, Así que el universo no tiene origen, porque no se crea, ni tiene fin, porque no se destruye, es infinito, perenne, es algo que es inconcebible, incluso esta idea que aquí se presenta puede ser insuficiente comparada con la verdad que hay detrás del velo de nuestras capacidades de conocer el entorno.
El universo, si pudiera compararlo con algo material, es un círculo (ya lo he dichho en otro lugar) , un círculo no tiene principio o fin, no tiene divisiones y todos los elementos que componen a este universo, que para ser precisos no son elementos mas bien son el universo en si, comparten dicha característica.
Esto indica que la historia que tanto nos atañe, la historia natural, luego la historia del hombre, es solo una sucesión de hechos en forma cíclica, un círculo eterno (como todo circulo). Nada esta fuera de la historia, nada esta paralelo a esta, así como no hay nada fuera del universo, porque una vez que existiera seria parte ya del universo, parte de la historia.
Hay un intrincado y complejo orden en todo esto, el universo, (me gusta llamarlo “la naturaleza” porque lo siento mas familiar) al ser una sucesión tiene un propósito, por supuesto inacabado, para todo lo que pasa en el. Así que todo hecho tiene un fin (no un termino, sino un objetivo que se transforma) y este fin siempre es el mejor para dicho suceso, las cosas suceden como deben de suceder, y mejor aun, suceden de la mejor manera posible, la naturaleza no comete estupideces, la naturaleza esta mas allá de una comprensión clásica de fines y comienzos, de errores y aciertos, la naturaleza no acierta, solo continua, la continuidad perpetua es la forma en que el universo funciona.
Todos lo sucesos que nos parecen incomprensibles, errores los llamamos, casualidades los nombramos, son solo hechos que no comprendemos en un aspecto sucesivo, deseamos siempre conocer el fin inmediato, pero nos cerramos a la posibilidad de un fin a largo plazo, a veces mas allá de nosotros, mas allá del planeta, mas allá aun, en otra parte (aunque al final siempre nos concierne por ser nosotros, también, el universo mismo). Nuestro antropocentrismo nos ciega, nuestro egocentrismo nos cierra las ventanas del verdadero conocimiento, pero siguiendo con la hipótesis de que todo es de la mejor manera que puede serlo, entonces se comprenderá que esto no es un error o un fallo, es un estadio en ese ciclo vital de la naturaleza. Como reflexión diría que no se puede dejar de ser antropocentrista porque se es hombre y no otra cosa, y no se puede dejar de ser egocentrista, porque se es uno mismo y nunca otro, pero se puede tratar de ser lo mas abiertamente posible un ser emparentado con el universo, o se puede tratar de ser el universo, que de hecho se es.
servido por Alejandro
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